¿Qué es exactamente el hormigón desactivado?
Es un hormigón en el que se retira la capa superficial de cemento para dejar el árido —la piedra— a la vista. Se vierte y se nivela como un hormigón normal, se aplica un producto desactivante que frena el fraguado de los primeros milímetros y, al día siguiente, se lava a presión: el cemento superficial se va y quedan los granos de piedra anclados. El resultado es una superficie continua, rugosa y con el aspecto de la grava, pero monolítica.
¿Hormigón desactivado, lavado y árido visto son lo mismo?
Sí. Son tres nombres comerciales del mismo acabado y a menudo se usan indistintamente: "desactivado" viene del producto químico que frena el fraguado, "lavado" del agua a presión con la que se retira el cemento, y "árido visto" describe el resultado final. Si te han presupuestado con uno de los tres nombres y te ofrecen otro, no te están cambiando el material.
¿Cuánto cuesta el hormigón desactivado por m²?
No publicamos un precio cerrado por m² para este acabado porque el rango real depende de factores que solo se ven en la visita: la superficie total (el precio por metro baja bastante a partir de cierta cantidad), el tipo y el tamaño del árido elegido, si hay que preparar la base o retirar un pavimento anterior, la accesibilidad para la cuba de hormigón y las pendientes de desagüe. Vamos, medimos y damos un presupuesto cerrado y desglosado, sin compromiso.
¿Es antideslizante? ¿Sirve para una rampa?
Sí, y es una de sus ventajas frente a otros pavimentos continuos: la rugosidad no es un tratamiento añadido, es la propia forma del árido. Por eso funciona bien en rampas de garaje, accesos con pendiente y entornos de piscina, donde el CTE DB-SUA exige resistencia al deslizamiento en zonas húmedas.
¿Se puede elegir el color y el tamaño de la piedra?
Sí, y es lo que más cambia el resultado. El color no viene de un pigmento sino del propio árido: hay grava de río en tonos cálidos beige y ocre, machacados grises, áridos blancos calizos y mezclas. El tamaño del grano decide el carácter: un árido fino da un acabado más discreto y más cómodo para andar descalzo; uno grueso resulta más rústico y más rugoso. En la visita se enseñan muestras para que se elija sobre el material, no sobre una foto.
¿Qué mantenimiento necesita?
Poco, pero no ninguno. Un baldeo o un lavado a presión suave un par de veces al año retira el polvo y las hojas que se depositan entre los granos. Al ser una superficie porosa, en zonas de mucha sombra puede aparecer verdín, que se quita con un producto antimusgo. No requiere resellado periódico como el hormigón impreso, porque aquí no hay una capa de color que proteger.
¿Qué diferencia hay entre desactivado y hormigón impreso?
Son dos maneras opuestas de decorar el mismo material. En el impreso se aplica color y se estampa un molde sobre el hormigón fresco para imitar piedra, madera o adoquín: el resultado es un dibujo. En el desactivado no se imita nada, se muestra la piedra real que ya lleva dentro el hormigón. El impreso da más variedad estética y necesita sellado; el desactivado da un aspecto más natural y árido, aguanta mejor el paso del tiempo sin retoques y es más rugoso.
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